Introducción
La liberalización de una serie de actividades de ámbito energético y la apertura de este sector a la competencia se inicia con la aprobación, en al ámbito de la Unión Europea, de las Directivas para el establecimiento del Mercado Interior de la Electricidad y del Gas. Estas Directivas han sido traspuestas a la regulación en nuestro país mediante la Ley del Sector Eléctrico de Noviembre de 1997 y la ley de Hidrocarburos de 1998, respectivamente.
La Ley del Sector Eléctrico 54/97 tiene como principales objetivos garantizar el suministro eléctrico y su calidad, así como asegurar que dicho suministro se realice al menor coste posible.
Este nuevo marco regulador ha liberalizado las actividades de generación y comercialización eléctrica. Los clientes podrán escoger a la empresa comercializadora que les ofrezca mayores ventajas, según sus requerimientos. Se entiende por "elegibilidad" el derecho de los consumidores a elegir el modo de contratar la electricidad, es decir, continuar a tarifa (precio fijado por la Administración) o contratar con la empresa comercializadora que mejor satisfaga sus necesidades o le ofrezca las condiciones más favorables .
Por otro lado, mantiene reguladas las actividades de transporte y distribución por su condición de "monopolios naturales", de modo que continúan a cargo de las mismas empresas que realizaban ambas actividades hasta la apertura del mercado. Sin embargo se mantiene el acceso a las redes por parte de comercializadores y clientes cualificados, de forma que éstas ya no son de uso exclusivo de su propietario. Para realizar dicho acceso se establecen los Peajes o Tarifas de acceso, regulados y publicados periódicamente en el Boletín Oficial del Estado, al que deban hacer frente todos los agentes que accedan a las instalaciones.
Se suprime la consideración de servicio público para la electricidad aunque la energía eléctrica pasa a considerarse como indispensable para el funcionamiento de la sociedad.
Gracias a este proceso un elevado número de empresas ha conseguido reducir significativamente su factura energética.