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Boletín Empresa y Energía

Desarrollo sostenible

18/05/2010

Movilidad y ecología: el transporte

En Europa, el sector del transporte es responsable de casi una tercera parte de la energía primaria consumida, un porcentaje que aumenta ligeramente cada año. De esta energía, la mitad la consumen los automóviles y sólo el 3% corresponde al transporte colectivo. Emplear más el transporte público en lugar del coche, caminar, montar en bici y pisar menos el acelerador, abren la vía para lograr grandes reducciones en el consumo de energía y en las emisiones de CO2.

En este aspecto, son muchos los cambios que podemos realizar en nuestro comportamiento para cuidar un poco más el medio ambiente.

Caminar más, emitir menos CO2

Aproximadamente una cuarta parte de los desplazamientos que se realizan en coche cubren distancias que se podrían recorrer a pie. Las personas que se desplazan caminando recorren, por término medio, 200 kilómetros más al año que las personas que lo hacen en automóvil; ello supone una garantía de salud y una buena forma física: por cada Kilómetro que recorremos al día, se reducen en un 5% las posibilidades de volvernos obesos. Además es una forma de evadirse del estrés cotidiano, todo lo contrario que conducir un vehículo en ciudad: en términos generales nos produce estrés, mal humor y agresividad.

El automóvil

Es el auténtico protagonista de nuestras calles. El automóvil privado consume la mitad de la energía total correspondiente al transporte por carretera. Una práctica que está consiguiendo cada vez más adeptos es la de “compartir el coche”. Más de las tres cuartas partes de los desplazamientos urbanos se realizan en vehículos privados con un solo ocupante. Si compartimos el coche de manera equitativa (acordando turnos de quién deja el coche o pago del consumo de gasolina) con familia, amigos o compañeros de trabajo que tengan nuestros mismos horarios o ubicación lograríamos reducir nuestra huella ecológica. La reducción y racionalización del uso del vehículo, la compra de modelos de menor consumo y las técnicas de conducción eficiente son pasos que ayudarán a cuidar el medioambiente.

La bicicleta

No existe ningún medio de transporte más eficaz que la bicicleta. Es el medio que menos energía consume por kilómetro recorrido. Para trayectos cortos, la bici es el medio de transporte más “rápido”, pues con ella ahorramos atascos y el tiempo empleado en buscar aparcamiento. Eso sí, siempre debemos ser prudentes a la hora de circular en bicicleta, usando casco, circulando por las vías adecuadas a ello y extremar la precaución en las vías compartidas con vehículos a motor.

En definitiva, con acciones como combinar diferentes medios de transporte – como caminar y coger el autobús – conducir eficientemente y caminar más para contaminar menos, podremos contribuir a la sostenibilidad de nuestro planeta y nuestra propia supervivencia en él.

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