31/10/2008
Calderas de condensación
Para generar agua caliente, se utilizan calderas donde se mezcla gas natural con el oxígeno del aire, cuya reacción da lugar, además de calor para generar el agua caliente, o productos de combustión (los humos) que son, principalmente, dióxido de carbono (CO2), nitrógeno (N2) y agua (H2O) en estado gaseoso.
Los humos, mientras ceden calor al agua fría, van perdiendo temperatura. Si se enfrían demasiado, el vapor de agua de los mismos pasa a ser líquido, lo que se denomina fenómeno de condensación. La temperatura a la cual comienza a producirse la condensación es la temperatura de rocío.
El agua contenida en los humos, además del color asociado a la temperatura a la que se encuentra, dispone de un calor "latente" al estar en fase gaseoso. Reduciendo la temperatura de los humos por debajo de la temperatura de rocío, comienza la condensación y el vapor pasa a fase líquido cediendo su calor latente.
Las calderas de condensación están diseñadas para poder condensar de forma permanente una parte importante de los vapores de agua contenidas en los gases de combustión. Recogen ese calor latente y lo transmiten al agua a calentar, aprovechando tanto el poder calorífico inferior del combustible como el calor latente del vapor de agua producido en dicha combustión, cuya suma supone el poder calorífico superior del combustible. En el caso del gas natural representa un 11% más de calor disponible, que no se puede aprovechar en las calderas convencionales, obteniendo mayores rendimientos en la combustión.
El aprovechamiento será mayor cuanto menor sea la temperatura de los humos. Esto se consigue con temperaturas de impulsión y retorno bajos.
El agua de los humos, en fase líquida después de haber cedido el calor, se debe recoger en un sistema de desagüe adecuado con el fin de evitar malos olores y goteos de agua. A diferencia de las calderas convencionales, las calderas de condensación disponen de materiales adecuados para que no se produzcan corrosiones ácidas en la caldera (en general cuando el combustible utilizado tiene presencia de azufre).
Ventajas de las calderas de condensación:
Aplicaciones
Se pueden utilizar en cualquier aplicación de calefacción y agua caliente sanitaria, por los elevados rendimientos que presentan. Son ideales para aplicaciones de baja temperatura, como son la calefacción por suelo radiante, y las instalaciones de energía solar.
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