19/12/2011
Sistema de depósito, devolución y retorno (SDDR)
Todos los días llegan al mercado millones de envases de bebidas de los cuales en España, una mínima parte se recicla y el resto se deposita en la basura, dónde posteriormente serán quemados o depositados en un vertedero.
Este sistema a la larga no será sostenible, por lo que la asociación Retorna, compuesta por ONGs, colectivos ecologistas, sindicatos y empresas relacionadas con la industria del envasado, ha estado elaborando desde hace tiempo una solución para cambiar este modelo.
Dicha solución se llama Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), en el cual se ven involucrados todos los agentes de la cadena, que son: consumidor, comercio, envasador, importador y empresas de reciclaje.
A través del SDDR, el consumidor cada vez que compre una bebida con envase reciclable, estará dejando una fianza de 25 céntimos que le será reembolsada si devuelve al establecimiento el envase para su posterior reciclaje. De ese reciclaje surge una nueva materia prima de elevado valor, en términos de calidad, que hace que a su vez se incremente la eficiencia y el ahorro, con respecto al sistema actual.
Este modelo funciona como un circuito, en el que la pieza fundamental es el consumidor y si este no devuelve los envases, todo lo demás no tendría sentido. En cada país que se ha instaurado, este modelo tiene sus peculiaridades, no obstante lo que es común en todos ellos es la automatización del proceso, con máquinas que facilitan el retorno de los envases y la devolución de la fianza al consumidor, las cuales se instalan en medianos o grandes comercios. Cada envase poseerá una etiqueta con toda la información que necesita la máquina para su correcta lectura y tratamiento. Con el SDDR, el productor asumiría los costes derivados, como puede ser la comisión que cobran los intermediarios (supermercados) por almacenar los envases que devuelven los consumidores para su posterior reciclaje.
Por otro lado, habría ventajas tanto para el consumidor como para los intermediarios. Para los primeros, los beneficios serán a través de dos vías, se pagarían menos impuestos y mejoraría su calidad de vida.
Los comercios, saldrían beneficiados porque se quedarían con la fianza de aquellos clientes que no devolviesen los envases. En España, actualmente está implantado el Sistema Integral de Gestión (SIG).
Mediante este modelo de gestión de los residuos de bebidas, las empresas envasadoras pagan un importe por cada envase que llega al mercado, esto sirve para financiar los contenedores “amarillos”, la recogida selectiva, el transporte y las plantas de selección.
Por otro lado, son los consumidores finales los que con sus impuestos pagan la factura del tratamiento de aquellos /productos que no se reciclen
La propuesta de Retorna para España es que haya un centro regulador que gestione los envases devueltos, el cual debe de pagar a los intermediarios por los recursos retornados y posteriormente, enviaría estos residuos a las empresas recicladoras para que fabriquen nueva materia prima.
Este sistema está presente en un total de 35 países y regiones, en los cuales se ha transformado completamente el sistema de gestión de los residuos. En España se está estudiando la posibilidad de implantar dicho modelo aunque de momento existen ciertos aspectos por aclarar.