Aprovecha la luz natural y no dejes luces encendidas en habitaciones que no estés utilizando.
Utiliza lámparas de bajo consumo en las zonas de uso continuado. Ahorran hasta un 80% de energía y duran 10 veces más.
Si tienes lámparas fluorescentes, debes saber que si las vas a tener apagadas menos de 20 minutos, es mejor dejarlas encendidas.
Si tienes iluminación exterior en tu terraza o jardín, controla su funcionamiento mediante un programador o interruptor crepuscular, ahorrarás energía y dinero.